Ángel Parra tuvo
una gran influencia en la Nueva Canción Chilena, o en sus propias palabras, “el
canto popular.” Él era hijo de Violeta Parra, la madre de la Nueva Canción
continuó sus pasos y pasión por la música y el movimiento de la Nueva Canción. Para
Ángel, el canto popular siempre se escribió “con lágrimas, sudor y sangre” para
describir los sentimientos de la desaparición de la sociedad chilena. El nombre,
“neo folklore” no le gusta y lo describe como un nombre absurdo. Ángel escribió
un articulo titulado, “El último tanto de Allende,” donde habla sobre la década
del setenta y su relación con Allende y algunos de los cantantes de la Nueva
Canción, como Víctor Jara. Él escribió una carta al difunto de Víctor Jara para
describir las distintas maneras en que él fue una inspiración para la comunidad
chilena. La importancia del título del articulo tiene que ver con su relación
con presidente Allende.
En su última
interacción con Allende antes del golpe del estado el 11 de septiembre de 1973,
Ángel tuvo la oportunidad de conocerle cuando fue invitado a la fiesta de
cumpleaños de su hija, Beatriz. Ángel tuvo una experiencia bonita con Allende y
comento que su carácter era amable y autentico. Durante este tiempo, la situación
política en chile se estaba empeorando. Pero Allende tenia sus planes. El quería
llegar al día 18, día de independencia nacional marcando el final de la crisis,
pero desgraciadamente, Allende murió el día 11. Ángel critica mucho a los
estados y el hecho de que mandaban todo por la “mano negra de Washington.”
Apoyaban a la dictadura de Pinochet. Ángel critico varias decisiones económicas
como las de los Chicago Boys por Milton Friedman.
Ángel Parra escribió
música sobre los cambios en Chile durante el exilio para mantener un imagen de
paz y continuar con la idea central de la Nueva Canción de juntar a la gente
chilena para poder identificarse. Es una pacifista que revoluciono y marco una
parte importante en la historia de chile.
